Transporte Público: ¿Bien de Mercado o Servicio Público?
Santiago se ha desarrollado históricamente en ausencia de una planificación urbana y siempre en un crecimiento urbano antagónico. Desde tiempos de la fundación de Santiago, los indígenas fueron relegados a un lado del rio Mapocho (la Chimba) y los colonizadores al otro. La independencia no cambió la visión, el embellecimiento del cerro Huelen (Santa Lucia) se generó para mejorar la vista de las clases acomodadas de Santiago y sirviendo de cortina para no ver a los pobres del otro lado. Así, hasta hoy el desarrollo urbano de la ciudad mantiene esa lógica, los ricos cada vez más al nor-oriente colgando de los cerros, y los pobres cada vez más empantanados de smog al sur poniente. Esa ausencia de planificación urbana hace que Santiago concentre 1/3 de la población del país y crezca horizontalmente sin control, cope terrenos rurales a favor de terrenos urbanos en beneficio de los intereses de las especuladoras inmobiliarias, siendo el actual ministro de defensa (ex ministro de vivienda), Jaime Ravinet, el que ha liderado los lobbies que permitan la expansión legal del limite urbano de Santiago.[1]
La falta de planificación urbana es fruto de una falta de políticas públicas serias y con sentido de país, hasta hoy -con contadas excepciones en la historia- los que diseñan, construyen y se benefician de esto son los estratos de mayores ingresos.
Un ejemplo de esto es el desarrollo de vivienda del estado que está dirigido a terrenos de bajo costo de suelo, pero altísimo costo de comunicaciones y servicios. En la actualidad las viviendas del estado se proyectan hacia el sur poniente, en la periferia de Santiago: Lonquen, Calera de Tango y sus entornos son los elegidos para la localización de las viviendas del SERVIU pero el costo de la marginalidad de estos suelos genera que el transporte para el trabajador sólo en llegar al anillo de Vespucio sea de $1500 al día (esta conexión 2 veces al día, por 1 persona que va a trabajar y vuelve, sin contar dependencia de esposa e hijos, representa el 23.87% del salario mínimo[2] sumado al costo del transporte publico para desplazarse al interior de Santiago, representa el 38.53% del salario mínimo).
Esa ausencia de desarrollo de políticas publicas y de un plan de estado con sentido de país, un gobierno con mandato de 4 años, centrado en el efectismo y el marketing, donde la pauta la plantea el mercado y los medios, orgulloso de ser Top 5 en desigualdad de la riqueza del país, en el que el 70% de los chilenos cuenta con menos de $120.000 para satisfacer sus necesidades básicas y lograr una calidad de vida digna, (Kremerman 2002)[3] y donde el 20% más pobre de la población recibe sólo el 3,3% de los ingresos totales del país, mientras el 20% más acaudalado obtiene el 62,6% (Banco Mundial 2005)[4] nos obliga a repensar qué rol está cumpliendo el estado.
En materia de transportes, Santiago experimentó durante los años 80 la liberalización total del servicio de transportes publico, dejándolo en manos del mercado, donde los oferentes se disputaban las zonas de mayor demanda dejando vastos sectores incomunicados. Este hecho, sumado a la liberalización del precio y el funcionamiento como “cartel” nos llevó a tener un servicio ineficiente y altamente costoso, que nos demostró que el mercado no podía satisfacer las “necesidades” de la gente.
Acabada la dictadura, la Concertación puso reglas a la fijación de la tarifa, no en función del costo de la vida de la población, sino que con el fin de remediar el actual funcionamiento de “Cartel” (que funciona como un monopolio) generó una “indexación de tarifas” en función de costos directos de la explotación del servicio, lo que permitó que el precio fluctuase realmente con las variables del mercado. Esto sólo fue el indicio de que la concertación no iba a desarrollar políticas públicas hacia el transporte como servicio social y que únicamente apegaría el funcionamiento del servicio a las variables[5] para tener un transporte como bien de mercado.
En los últimos años, la necesidad de contar con un sistema de transporte público digno, seguro y eficiente ha puesto al gobierno a desarrollar una modernización al sistema, inaugurando con bombos y platillos el Transantiago.
Hoy en Santiago se transportan 4 millones de personas diariamente, que generan más de 9 millones de viajes al día. De estos el 58,1% de las personas de ingresos bajos usa el Transporte Público, el 40.4% de los ingresos medios y el 15% de los ingresos altos (EOD-2001)[6], captando recursos por más de 650 MMUS$/año, con una liquidez de más de 2,5 MMUS$ /Día)[7].
El deteriorado sistema de transporte público y la baja en los costos de vehículos privados ha llevado a una migración de usuarios del transporte público al transporte privado con un crecimiento insostenible para Santiago. Así, los últimos años los viajes realizados en transporte público han caído de un 68% a un 50% y en transporte privado se han incrementado de un 19% al 38% (ver grafico 1)[8]
- La inversión pública en sistemas de transporte público integrado: metros, tranvías (tram), metrotren (trenes de cercanías), trolebuses, buses.
- Precios diferenciados según condición social.[9]
- Extender los horarios de servicio de metro (en especial los fines de semana con el objetivo de minimizar los accidentes producto del alcohol.).[10]
- Generación de redes de ciclovías integradas al transporte publico.[11]
- Tarificación vial para vehículos privados en anillos concéntricos.
- No fomentar mejoras en condiciones viales para vehículos privados (autopistas urbanas)
En Santiago, siendo que los propios estudios del MOP-Sectra le entregan estas cifras se sigue desarrollando incentivos al transporte privado, desarrollando en los últimos años 210 kilómetros de autopistas urbanas.
Se ha implementado Transantiago como modernización al sistema de micros amarillas, usando como red estructurante la red de metro, pero integrando las tarifas de cada uno de los subsistemas, optimizando la explotación (los ingresos y la gestión), pero no el costo para el usuario.
Para poder tener una apreciación mejor del sistema, debemos tener alguna referencia. He usado para ello el metro de Madrid que tiene similar población que Santiago (5.5MM), una red de metro 2 veces el tamaño de la santiaguina, servicio diario de un 30% más e ingresos de 2.5 veces el ingreso en Santiago (usé una ciudad española donde los ingresos son los mas bajos de Europa)
El servicio de transporte publico responde a las necesidades de gran parte de la población de menores y medios ingresos, es un servicio altamente social, y por tanto un servicio con precio inelástico para los de menos ingresos.
Entonces nos remitiremos a analizar el costo del transporte público intra-urbano en función del salario mínimo y medio[12] de un trabajador de Santiago y uno de Madrid.
Como referencia usaremos un trabajador asalariado sin esposa ni hijos, que se remite a viajar en metro al trabajo únicamente de ida (7:30am) y vuelta (6:30pm) de lunes a viernes percibiendo un salario mínimo legal.
El valor neto del costo de transporte en Madrid ($15.006) es menor que el de Santiago ($18.400), aun así, con una red dos veces el tamaño de la de Santiago, un 30% de más servicios al día, con un ingreso mínimo 2.5 veces el de Santiago y costos locales de desarrollo de infraestructura mayores.
Y ahora si lo llevamos a una familia común de salario mínimo de 1 padre, esposa y dos hijos el transporte representa el 37% del ingreso familiar para una sociedad donde el 70% esta en ese estrato es realmente escandaloso.
Entonces ¿Cuál es el objetivo de las políticas públicas de 15 años de gobierno de la Concertación? Los números hablan por si solos y no necesitan explicación.
Hace muchos años un barbudo alemán dijo “El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.”[13]
Ariel López
Ingeniero de Transporte y Tránsito
alopez@mail.ru
27 de Febrero de 2006
[1] Contraloría General de la República: Ordenanza de Urbanismo y Construcciones modificación al Plan Regulador Metropolitano de Santiago.
[2] Dirección del Trabajo, Gobierno de Chile.
[3] Kremerman M: “Crecimiento económico: quién paga el verdadero costo” Fundación Terram 2002.
[4] Banco Mundial: “World Development Report 2005”
[5] MOP: Índice Polinómico
[6] Sectra: Encuesta Origen Destino - EOD 2001
[7] MOP: “Santiago: Plataforma de Inversiones”
[8] Transantiago: “Diagnóstico del sistema de transporte público”
[9] Madrid: existen bonos y precios diferenciados para jóvenes, estudiantes, ancianos, usuario frecuente, turista. En Berlín existen mas de 20 modalidades diferentes.
[10] El metro de Madrid funciona de 6am a 2am todos los días de la semana, y adicionalmente los fines de semana se suma entre las 2am y las 6am una flota de buses que recorren las estaciones para continuar el servicio con frecuencia de 15 minutos, unido al sistema de buses públicos nocturnos “buho”.
[11] En Berlín que tiene una extensa red de ciclovías, se puede subir al metro o bus con la bicicleta
[12] Statical Office of the European Communities (Eurostat UE) – Organización Internacional del Trabajo (OIT-ONU), Instituto Nacional de Estadísticas (INE-Chile), Transantiago (Chile), Consorcio de Transportes de Madrid (España).
[13] Karl Marx, Friedrich Engels: Manifest der Kommunistischen Partei (1848)
Publicado en:
[El Siglo] [La Firme] [Gran Valparaiso] [Redvoluciones] [Sumariados] [Hommodolars]










5 comentarios:
Te felicito por tu ilustrado y contundente artículo, que describe la problematica urbana y de transporte del Gran Santiago. Las causas profundas del problema están precisamente en que no hemos entendido que el mercado del suelo y de transporte son mercados distorcionados, donde la mano invisible no es capaz de resolver los problemas, por lo que el estado debe asumir un ROL que permita efectivamente internalizar las externalidades, fortaleciendo la competencia y eficiencia en la asignación de los recursos.
Será capaz?, esa es la cuestión...
¿existe algun mercado no distorcionado?
entonces los empresarios necesitan de politicas publicas dirigidas a rellenar sus bolsillos a costa de todos.
un ejemplo esta en las autopistas urbanas de santiago, donde el estado garantiza un piso de utilidades/mes y que si no son cubiertas por la demanda es el estado el que paga la diferencia. ¿donde esta lo que el mercado llama "riesgo"? en este caso es cero, osea negocio redondo.
la libertad de mercado no es libertad de personas ni de sociedad, y la competencia real se hace partiendo de la misma linea de partida, no podemos poner a atletas y bebes gatiando a correr.
luego..¿porque todos los paises desarrollados, incluido estados unidos tiene un sistema de transporte publico controlado por el estado (o estados locales en paises federales o autonomias en otros)?
y retomando el problema de la distorcion del mercado, esta en que el mercado solo puede satisfacer "demandas" no "necesidades" entonces analogicamente no podemos trabajar en "nº naturales" para resolver "nº complejos"
Muy interesante el artículo, desconociendo totalmente el tema, me parece que el autor establece claramente las preguntas. Dejando claro que queda mucho por hacer en esta línea, detectando una gran oportunidad de desarrollo y discusión.
Estamos bajo un mundo en donde los supuestos teóricos del mercado no existen, pues la tarea compleja es gobernar o manejar en ausencia de variables estáticas, es tarea y responsabilidad de los expertos difundir, motivar y resolver las arbitrariedades que el mercado genera, autorregulando este último.
Ante la pregunta ¿bien de mercado o servicio publico? Creo que es limitante considerar excluyente este bien o servicio, es mas bien un producto el cual tiene responsabilidad ciudadana, empresarial y gubernamental. En esta línea, la transferencia Paretiana debe ser óptima, asegurando, por un lado, un servicio que permita incrementar por eficiencia el mercado de usuarios, las ganancias proyectadas por el inversionista y el permitir un bajo nivel de intervención del regulador.
Ariel:
Estoy devolviendote la visita, para agradecer tu comentario y la el dato de referencia que dejaste allí.
En segundo lugar quiero felicitarte por tu post, por lo serio y acucioso. Ha sido una agradable sorpresa comprobar que no soy el único que publica datos y estadísticas para mejorar la calidad del debate ciudadano.
Por último, quiero plantearte una aclaración atribuíble a un probable desconocimiento. No es efectivo que Santiago haya estado siempre carente de planificación. Porque desde el año 1960 el Gran Santiago contó con un instrumento de planificación, el Plan Regulador Intercomunal de Santiago (PRIS) realizado por la Dirección de Planeamiento del MOP, con la autoría del Urbanista Juan Parrochia Beguin. Quien más tarde fue el autor y primer Director General del Metro, concebido como parte del Plan Regulador de Transporte realizado el año 1969. Gracias a lo cual se construyó un Metro que se financiaba con una tarifa más barata de la de las micros y generaba un excedente económico el orden del 40%.
Por ahora me quedo por aquí. Seguiré después, porque hay mucho tema para conversar.
Saludod
Aclaración a quien le interese:
El artículo citado fue escrito en febrero del 2006, como se puede ver a pie de tabla (http://www.redvoluciones.org/images/stories/tabla1normal.jpg), donde se reflejan los valores de referencia tomados en cuenta para los cálculos y que eran los publicados y vigentes hasta esa fecha (27.02.2006).
Para el cálculo del valor total de transporte del ejemplo particular, se ha tomado como referencia la realización de 2 viajes diarios (ida y vuelta del trabajo), durante 5 días laborales a la semana, durante las 4 semanas del mes, dando en total 40 viajes/mes.
A esa fecha el ticket de 10 viajes tenía un precio publicado de 6.10€, comprando nuestro trabajador 4 ticket de los mismos para cubrir los viajes del mes, costo que asciende a 24.40€ (6.10 x 4).
Los valores actuales, publicados para el año 2007 (http://www.metromadrid.es/01_billetes_abonos.asp) corresponden a 6.40€ el ticket de 10 viajes, que aplicado a nuestro ejemplo da 25.60€ al mes, siendo así y todo inferior al costo correspondiente a Santiago.
Otra de las variables utilizadas en el ejercicio es el salario mínimo interprofesional, referido al mismo período antes mencionado, como se refleja en las fuentes expresadas a pie de tabla (http://www.redvoluciones.org/images/stories/tabla1normal.jpg).
Los valores actuales en España y Chile son respectivamente: 570.60€ (http://info.mtas.es/infpuntual/smi/RD163206.htm) y 135.000 Pesos (http://www.dt.gob.cl/consultas/1613/article-60141.html).
Para una correcta comparación de los valores y como se hizo en el ejercicio, se deben convertir los valores en una misma magnitud (Euro o Peso). En la tabla se utilizó el tipo de cambio €/Peso Chileno a fecha 27.02.2006 (http://www.redvoluciones.org/images/stories/tabla1normal.jpg), que era 1€=615 Peso Chileno. A día de hoy, 14.03.2007, el tipo de cambio es de 1€=711.59 Peso Chileno (http://www.bcentral.cl/esp/).
En cuanto al amigo residente reciente en Madrid: Le invito a consultar las tarifas que aparecen en la boletería más cercana a su domicilio, pero para los que no tienen esa posibilidad les invito a consultar las tarifas oficiales publicadas en la página oficial del Metro de Madrid: http://www.metromadrid.es/01_billetes_abonos.asp
De esa forma podrán hacer solos los cálculos pertinentes.
Asimismo les quiero dar algunos datos adicionales para la correcta apreciación del caso:
- los abonos de transporte abarcan la red de metro (12 líneas + Metro Sur), red de autobuses y tren de cercanías, posibilitando un número de viajes ilimitado durante el mes de su vigencia.
- la zona tarifaria A corresponde prácticamente a la totalidad de Madrid ciudad, cubriendo un total de aproximadamente 4 millones de habitantes.
- el resto de zonas corresponden a ciudades adyacentes a Madrid.
Compañera Bárbara, el artículo fue concebido como un estudio crítico de las políticas públicas de transporte público, lo cual no implica automáticamente que sea una crítica a Transantiago, ya que los problemas graves de Transantiago no están relacionados únicamente al precio, sino fundamentalmente a la incoherencia entre el propósito de mejorar el transporte público y con esto frenar la tasa de migración de usuarios del transporte público al vehículo privado, y el incentivo e importante financiamiento a la construcción de autopistas urbanas. Sumando a lo anterior los incentivos perversos del cobro por congestión, que incrementan las utilidades de las transnacionales de autopistas, cuando este cobro adicional por congestión debería traspasarse al financiamiento del transporte público, generando así un equilibrio sustentable a largo plazo. El desarrollo de este tema puede encontrarlo en mi blog: http://ariellopez.blogspot.com/2006/05/autopistas-urbanas-un-negocio-lento.html .
De todas formas, agradezco que le haya parecido interesante el artículo y lo haya difundido.
Al resto, y sobre todo a los estudiantes incrédulos de derecho, recomiendo profundizar el manejo de fuentes, antes de mostrar una ignorancia imperdonable para un jurista.
Un saludo fraterno.
Ariel
Publicar un comentario en la entrada